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Importar suscriptores

Traer la lista que ya tienes, con sus datos y sin perder lo que ya sabías de cada persona.

Antes de subir nada

Una sola pregunta, y es la que decide todo lo demás: ¿estas personas pidieron recibir tu boletín?

Si la respuesta es sí y puedes decir cuándo y cómo, adelante. Si la lista es de direcciones juntadas de otro lado, compradas, alquiladas o sacadas de un sitio, no la subas. No es una recomendación: escribirle a esa gente termina en quejas de spam, y las quejas de spam no las paga solamente quien las provocó. Está explicado en la política antispam.

Si tienes dudas sobre una parte de la lista, sepárala y déjala afuera. Siempre es más barato que la alternativa.

Cómo tiene que ser el archivo

Un CSV con la primera fila de encabezados. La única columna obligatoria es la del correo.

  • correo — la dirección. Es la única que no puede faltar.
  • nombre — opcional. Un solo campo: si separas nombre y apellido, el apellido entra como un dato más.
  • cualquier otra columna — entra como dato del suscriptor y sirve para segmentar.

Antes de escribir nada te mostramos la previa: cuántas filas se leyeron, qué columna interpretamos como qué, cuántas direcciones están mal escritas y cuántas ya existían. Ahí decides si sigues o corriges el archivo y vuelves a subirlo.

Los datos extra sirven para segmentar

Todo lo que traigas además del correo y el nombre queda guardado con la persona, y desde Audiencia puedes filtrar por eso: ciudad, provincia, si es socio, de qué campaña llegó, lo que tengas.

Los filtros son dos desplegables y no un campo de texto, y salen de lo que tus suscriptores realmente tienen. Es a propósito: escribiéndolo a mano, una tilde de menos devuelve cero personas y ese cero se lee como «no hay nadie».

Cuando una búsqueda te sirva, guárdala con un nombre y queda como segmento. Un segmento no guarda gente, guarda la pregunta: la próxima vez alcanza a quien cumpla la condición ese día.

Tres reglas que no se pueden desactivar

Ninguna tiene una casilla para apagarla, y es lo que hace que el import sea seguro de repetir.

  1. Un import nunca revive a quien se dio de baja

    Si una dirección de tu archivo se había dado de baja, se queda de baja. Aunque esté en el CSV, aunque el CSV sea nuevo, aunque haya sido un error. La única forma de volver es que la persona se vuelva a anotar por su cuenta.

  2. Una dirección suprimida no vuelve a entrar

    Las direcciones que rebotaron en firme o que marcaron tu correo como spam quedan suprimidas y el import no las toca. Volver a escribirles es exactamente lo que quema la reputación de un dominio.

  3. Importar dos veces no duplica a nadie

    Si una dirección ya existe, se actualizan sus datos y no se crea otra. Puedes volver a subir el archivo corregido sin miedo.

El primer envío sale por tandas

El primer boletín que le mandes a una lista recién importada no sale entero de una vez: sale en bloques. Si las direcciones están vencidas, los rebotes aparecen en los primeros cientos y el envío se puede frenar ahí.

La alternativa es enterarse después de haberle escrito a toda la lista, y para ese momento el daño en la reputación ya está hecho y no se deshace.

Las otras dos puertas de entrada

  • El formulario de alta. Un fragmento que pegas en tu sitio; quien se anota recibe un correo con un enlace y hasta que no lo abre no le llega nada más. Es la forma más limpia de crecer, porque el consentimiento queda escrito con fecha.
  • Alta manual. Desde Audiencia, de a una dirección. Sirve para casos sueltos, no para cargar una lista.

¿Tu archivo tiene una forma rara? Mándanoslo a hola@whatsnews.me y lo miramos antes de que lo subas.